https://drive.google.com/file/d/1Gb2iMyTzYLCnK5mt6NHdNzoTPFTqwFfL/view?usp=sharing

Introducción: El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es un RNA virus perteneciente a la familia retroviridae. Es el agente etiológico del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). La medicina familiar es la especialidad que se encarga de la atención primaria en cuanto a los problemas de salud que son más frecuentes para la comunidad. Anteriormente durante la atención primaria de pacientes con VIH se buscaba el control de síntomas crónicos y el manejo de infecciones agudas. En la actualidad se busca la promoción a la salud y la prevención de la enfermedad, lo cual se ha logrado gracias al éxito de las terapias antiretrovirales y esquemas de prevención, y a la educación en la actualidad de profesionales de la salud y la población. El manejo de esta enfermedad supone un reto para los médicos de primer contacto ya que los aspectos médicos, psicológicos y sociales se encuentran entrelazados complejamente en estos casos.
Objetivo: Evaluar la calidad de atención primaria de pacientes diagnosticados con infección VIH+ que acudan a la clínica UMF-1.
Material y Métodos: Se realizará un estudio observacional y transversal en el que se recabará información y datos clínicos y paraclínicos de pacientes con diagnóstico de VIH+ o SIDA durante el periodo agosto 2020 y agosto 2021. Durante la revisión se utilizará la Hoja de Revisión de pacientes con VIH/SIDA, en la cual se evaluará el contenido de nota incluyendo datos generales, diagnóstico actual, manifestaciones asociadas a VIH, tratamiento antiretroviral actual y efectos adversos asociados a este, así como complicaciones presentadas durante el período de la pandemia de COVID-19.
Resultados: De un total de 3300 se encontraron un total de 155 atenciones dentro del periodo comprendido, de las cuales fueron descartadas 15 debido a que no habían acudido personalmente a la unidad para su seguimiento. Se calculó el tamaño de la muestra con un nivel de confianza del 95% y un margen de error del 7%. De las 140 atenciones restantes, hubo un total de 134 (95.7% del total) atenciones hacía pacientes masculinos y 6 (4.3% del total) pacientes femeninos (gráfico 1.). En cuanto a los rangos de edad las atenciones dadas fueron las siguientes, 54 pacientes se encontraron en el rango de 35-44 años, 39 en el 25-34 años, 25 en el de 45-54, 10 en el de 20-24, 9 en el de 55-65 y 2 en el de mayores de 65 años. Se encontraron 56 atenciones que se asociaban a manifestaciones por infección de VIH en el periodo de pandemia. Se encontró que del total anterior 19 atenciones fueron por infecciones asociadas a infección por HIV, 4 fueron atenciones con asociación de manifestaciones neurológicas, 2 con neoplasias asociadas a HIV y por último 31 presentaban otras manifestaciones como angiomatosis bacilar, leucoplaquia pilosa, condilomas genitales, linfadenopatía generalizada, hiperplasia pulmonar linfoide, neumonitis instersticial linfoide, neumonía recurrentes, anemia, trombocitopenia o neutropenia > 1 mes, síndrome de desgaste, pérdida de peso > 10%, o falla para crecer, diarrea de más de 1 mes, fiebre de más de 1 mes, síndrome retroviral agudo.
Conclusión: Se recomienda contar con el tiempo de evolución de la enfermedad, así como con resultados de laboratorios de control que contengan carga viral y conteo de linfocitos CD4+, de esta manera se podría realizar un interrogatorio dirigido en búsqueda de posibles patologías asociadas a la infección e iniciar un tratamiento oportuno, o su respectiva derivación a otra especialidad. También debería considerarse que tanto el paciente como el médico conozcan el tratamiento antiretroviral para poder identificar efectos adversos y realizar un ajuste adecuado en coordinación con el segundo nivel de atención.









